Heroína

La heroína es una droga opiácea (derivada del opio) elaborada a partir de la morfina, una sustancia natural que se extrae de la vaina de semillas de varias plantas de amapola (adormidera) que se cultivan en el sudeste y sudoeste de Asia, en México y en Colombia. La heroína puede presentarse en forma de polvo blanco o marrón, o como una sustancia negra pegajosa que se conoce como «alquitrán negro». Otros nombres comunes de la heroína son la hache, el diablo, caballo, reina y azúcar negra; en inglés se la llama big H, horse, hell dust y smack.

¿Cómo se consume la heroína?

La heroína se puede inyectar, inhalar, aspirar o fumar. Algunas personas mezclan la heroína con cocaína crack, una práctica que se conoce como «bola rápida» o speedballing.

¿Qué efectos produce la heroína?

La heroína ingresa con rapidez al cerebro y se adhiere a los receptores opioides de células ubicadas en distintas zonas, especialmente en las que están asociadas con las sensaciones de dolor y placer y las que controlan el ritmo cardíaco, el sueño y la respiración.

Efectos a corto plazo

Las personas que consumen heroína reportan sentir una euforia o «rush», una oleada de sensaciones placenteras. Sin embargo, la droga tiene otros efectos comunes, entre ellos:

  • sequedad en la boca
  • enrojecimiento y acaloramiento de la piel
  • sensación de pesadez en brazos y piernas
  • náuseas y vómitos
  • comezón intensa
  • enturbiamiento de las facultades mentales
  • alternación repetida entre un estado de vigilia y adormecimiento (estado consciente y semiconsciente)

Efectos a largo plazo

Las personas que consumen heroína durante mucho tiempo pueden experimentar:

  • insomnio
  • colapso de las venas en las que se inyecta la droga
  • daños en los tejidos de la nariz (en quienes la inhalan o aspiran)
  • infección del pericardio (membrana que recubre el corazón) o de las válvulas cardíacas
  • abscesos (tejido inflamado y con pus)
  • estreñimiento y dolores de estómago
  • enfermedades del hígado y los riñones
  • complicaciones pulmonares, incluida la neumonía
  • trastornos mentales como la depresión y el trastorno de personalidad antisocial
  • disfunción sexual en los hombres
  • ciclos menstruales irregulares en las mujeres

Otros efectos potenciales

La heroína a menudo contiene aditivos como azúcar, almidón o leche en polvo que pueden obstruir los vasos sanguíneos que llegan a los pulmones, al hígado, a los riñones o al cerebro, y causar daños permanentes. Además, compartir los elementos que se utilizan en la inyección de la droga y no pensar con claridad cuando se consume la droga pueden aumentar el riesgo de contraer enfermedades infecciosas como el VIH o la hepatitis (ver «El consumo de drogas inyectables, el VIH y la hepatitis»).

¿Es posible sufrir una sobredosis de heroína?

Sí, una persona puede sufrir una sobredosis de heroína. La sobredosis de heroína ocurre cuando la persona consume una cantidad de droga suficiente para generar una reacción que pone en peligro su vida o le causa la muerte. En los últimos años ha habido un aumento de los casos de sobredosis de heroína.3

Cuando una persona sufre una sobredosis de heroína, su respiración se enlentece o se detiene completamente. Esto puede reducir la cantidad de oxígeno que llega al cerebro, lo que se conoce como hipoxia. La hipoxia puede tener efectos cerebrales de corta o larga duración y efectos sobre el sistema nervioso, entre los que se incluyen el estado de coma y daño cerebral permanente.

¿La heroína es adictiva?

La heroína es sumamente adictiva. Con frecuencia, las personas que consumen heroína en forma regular desarrollan tolerancia, lo cual hace que necesiten dosis cada vez mayores o más frecuentes de la droga para obtener los efectos que buscan. Cuando el consumo continuo de una droga genera problemas de salud o problemas en el desempeño de las responsabilidades en la escuela, el trabajo o el hogar, se produce lo que se conoce como trastorno por consumo de drogas. Estos trastornos pueden ser leves o graves. La adicción es el trastorno más grave.

 

Quienes son adictos a la heroína y dejan de consumir la droga abruptamente pueden experimentar fuertes síntomas de abstinencia. Estos síntomas, que pueden comenzar apenas unas horas después de haber consumido la droga por última vez, incluyen:

  • inquietud o desasosiego
  • dolores fuertes en músculos y huesos
  • problemas para dormir
  • diarrea y vómitos
  • oleadas de frío con «piel de gallina»
  • movimientos incontrolables de las piernas
  • deseo intenso de consumir heroína

Los investigadores están estudiando los efectos que la adicción a los opioides tiene a largo plazo en el cerebro. Los estudios han demostrado que hay cierta pérdida de la materia blanca del cerebro que está asociada con el consumo de heroína, lo que puede afectar la toma de decisiones, el control del comportamiento y las respuestas a situaciones de estrés.

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